lunes, 7 de mayo de 2018

Definiciones URSS

A estas alturas de curso, una vez trabajado cada apartado, todos debéis poder redactar los términos que se consideran esenciales u obligatorios. Aun así, os hago partícipes de los que me enviaron algunos de vuestros compañeros, en años anteriores, con alguna ligera corrección o añadido. Os recuerdo que ya están corregidos y comentados en clase.


NEP: Nueva política económica que estableció en Rusia Lenin en el año 1921 con el objetivo de reconstruir la maltrecha economía tras la Guerra Civil Rusa y superar las consecuencias negativas del Comunismo de Guerra, con una cierta libertad. Se permitió a los agricultores cultivar y vender libremente, se autorizó el libre comercio interior y se permitió la propiedad privada de pequeñas y medianas empresas industriales. El Estado siguió controlando los transportes, el comercio exterior, la banca y las grandes empresas.


Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS): federación de repúblicas que vino a sustituir al antiguo imperio zarista ruso, creada en 1922 y controlada por un único partido, el Partido Comunista (PCUS) . Era un Estado plurinacional y multiétnico que elaboró una Constitución en la que cada república poseía autonomía en política interior, con sus propias leyes en materias como organización judicial, enseñanza y sanidad y tenía derecho a abandonar la unión si lo deseaba. En la organización de poderes, el órgano legislativo más importante era el Sóviet Supremo que nombraba al Presídium (presidencia colectiva) y al Consejo de Comisarios del Pueblo (Consejo de ministros).

Koljos: Grandes granjas cuya tierra pertenecía al Estado, que la arrendaba para que fuese explotada en régimen de cooperativa. Fueron establecidas por el primer plan quinquenal estalinista. La diferencia entre los trabajadores era abundante. Mientras que el grupo privilegiado lo integraban los especialistas (ingenieros agrónomos, veterinarios,...) y el personal administrativo (presidente, contable,...), el nivel más bajo era el de los campesinos, con ingresos muy inferiores.

Sovjos: granjas estatales que utilizaban mano de obra asalariada, establecidas por el primer plan quinquenal estalinista. Como en los koljoses, se potenció el uso de maquinaria y la aplicación de técnicas avanzadas.

Gulags: campos de concentración, la mayoría en Siberia, a donde eran enviados todos aquellos considerados en contra de la dictadura estalinista, y donde fueron sometidos a condiciones infrahumanas y a trabajos forzados.

viernes, 27 de abril de 2018

El fascismo italiano

Bueno, aquí tenéis las respuestas a las preguntas relacionadas con el fascismo italiano. Anotadlas y corregidlas si lo necesitáis.

1- ¿Qué problemas tenía Italia tras la I Guerra Mundial que facilitaron el auge del fascismo?


  • 600 000 muertos en la I GM, elevada deuda para financiar la guerra
  • Victoria decepcionante pues no se le dieron todos los territorios que les habían prometido: ni Fiume ni Dalmacia (irredentismo).
  • Elevada inflación, aumento del paro.
  • Tensión social: algunos campesinos ocuparon fincas de los terratenientes, obreros industriales hicieron huelgas y ocuparon fábricas.
  • Aumento del apoyo a partidos extremistas: comunista y partido nacional fascista (creado por Mussolini en 1921).

2- ¿Cómo accedió Mussolini al poder?


En octubre miles de “camisas negras” realizan la Marcha sobre Roma para convencer al rey Víctor Manuel III de que les entregue el gobierno. El rey nombra presidente a Mussolini, impresionado por la fuerza del fascismo y el apoyo de la patronal y el ejército (los fascistas se ganaron esa simpatía al colaborar a impedir antes una huelga general convocada por la izquierda).


3- ¿Cómo se convirtió su gobierno en una dictadura?

Ganaron las elecciones de 1924, generando terror pues persiguieron violentamente a la oposición. 

Tras el asesinato del socialista Mateotti, (1925) implantaron una dictadura: controlaron  totalmente el parlamento (el resto de partidos lo abandonó), sustituido por la cámara de los Fasci, se prohibe cualquier otro partido y sindicatos y la libertad individual.

4- Anota lo que realizó el fascismo durante su gobierno

  • Creo una policía política (OVRA) y se implantó la censura.
  • Control de la economía: aumentar la producción (industria bélica, apoyo a empresas privadas) y lograr la autarquía (política económica que busca que un país produzca todo lo que consume, para no depender de las importaciones).
  • Política exterior expansionista: ocupación de Etiopía y Albania. Apoyo al bando franquista en la guerra civil española.
  • Se prohibieron las huelgas y los sindicatos. Estos fueron sustituidos por las Corporaciones: agrupaban a los obreros, empresarios y representantes del Estado de cada área económica. 


domingo, 25 de febrero de 2018

Ganadores de la medalla de oro digital de Napoleón Bonaparte. Curso 2017-18

Bueno, ya habéis elegido en cada curso la carta que más os ha gustado. Y aquí tenéis el premio: la medalla de oro de Napoleón, como un simple signo de que habéis hecho bien las cosas. La frase en ambos lados de la moneda nos dice: "Napoleón, soberano de Elba, feliz en cualquier lugar (donde quiera)". Ojalá lo que en ella se afirma de Napoleón se cumpla también en vosotros.

En 4º B ha sido una pena que no os interesara el tema, pues habéis votado menos de la mitad  de los alumnos.

Los ganadores en el resto de los cursos son:

Resultado de imagen de medalla de oro de napoleon























4º A: Andrea Landívar (Texto 3)

4º C: Julen Goñi (Texto 1)

4º D: Nerea Pérez (texto 2)

miércoles, 21 de febrero de 2018

Las cartas de Napoleón a Paulina 4º D 2017-18

Bueno. Seguro que os costó tiempo poneros en el papel de Napoleón y realizar la actividad, porque a mi también me ha costado leerlas y corregirlas. Unos habéis adaptado textos ya escritos en internet, otros en el libro y otros los habéis elaborado completamente. Aquí os pongo varias de esas cartas sin anotar qué compañero o compañera lo ha realizado. Vais a elegir vosotros el texto que más os guste, para dotarlo con el premio del "Napoleón digital de 4º C". Los textos los coloco tal y como me los mandaron así que están sin corregir.
Enviad vuestro voto y opinión a través del comentario de la página. Os lo valoraré a todos. Saludos

Texto 1


Querida Paulina:

Ya hace un mes que paso mis días en esta islita perdida en el océano, sin ocupación ni libertad. Mis sueños de cambiar Europa han fracasado. Pero no es el fracaso lo peor, lo que me mata es la inactividad. Para combatirla y que la Historia me recuerde, he empezado a dictar mis memorias al asistente que el gobierno inglés ha puesto a mi servicio. Ayer mismo recordaba mi fastuoso viaje a Egipto, aquellos dos años en los cuales viví sobrecogedoras experiencias, pero también arduas etapas que me trastocaron trascendentalmente.

Partimos el 21 de marzo del año 1798 hacia las fascinantes tierras de Egipto, que en aquel entonces eran provincia del Imperio Otomano, con el objetivo de colonizarlo, de proteger los intereses comerciales franceses y de cercenar la ruta de Gran Bretaña a la India. Aquel traslado suponía una ingente inversión para el Imperio francés, debido a la gran cantidad de hombres que debíamos transportar, no solo soldados sino una copiosa cantidad de científicos, cuyo cometido no puedo exteriorizar debido a la confidencialidad de la tarea. Aquel oscuro día partimos del puerto de Marsella donde nos aguardaban una gran cantidad de buques, los cuales debían de soportar unos largos meses de singladura por el Mediterráneo. Después de despedir a todos mis allegados, embarqué en el navío más moderno y actual que los instruidos ingenieros franceses habían diseñado. De camino a Egipto, el 9 de junio, conquistamos la isla de Malta que en aquella época estaba bajo el dominio inglés, expulsando de ella a la Orden Hospitalaria, orden religiosa católica fundada en Jerusalén en el siglo XI por comerciantes amalfitanos, cuya principal función era la de llevar acabo acciones militares contra los ejércitos musulmanes. Esta acción hizo que la Armada británica nos acechara inmisericordemente.

Llegamos a las espléndidas y radiantes costas de Alejandría un fortuito 1 de julio de aquel mismo año, circunstancia que nos ayudó a soslayar transitoriamente a la petulante Armada británica. La conquista e invasión de aquella grandiosa urbe no supuso un especial trabajo para la formidable Armada que traíamos desde nuestra maravillosa patria.

Imagen relacionadaUlteriormente nos dirigimos hacia la ciudad de El Cairo, en cuya travesía nos topamos a dos ejércitos de mamelucos (esclavos soldados egipcios) a 15 km de las Pirámides y a solo 6 de El Cairo, con los que tuvimos una despiadada batalla, a la que denominamos la Batalla de las Pirámides. La batalla fue extenuante, a pesar de que eran muy superiores a nosotros en número y de que poseían una espectacular caballería, tenían en su contra las primitivas técnicas de batalla y las infructuosas armas que atesoraban. Después de días de combate alcanzamos la gloria e invadimos El Cairo y el Bajo Egipto, hecho muy insospechado por nuestra parte. Tras unas semanas de reconfortante calma por nuestro triunfo, toda nuestra flota fue derrotada por el almirante Nelson en la batalla del Nilo, a excepción de dos navíos que lograron salir incólumes, victoria inglesa, nada vaticinada por nuestra parte.

Nos quedamos atrapados en Egipto, ante la imposibilidad de marchar hacia nuestra añorada patria. A pesar de todo ello, logré consolidar mi poder en Egipto, no sin antes sofocar diversas revueltas populares. Durante mi estancia allí, implanté diversas leyes, que ayudaron a un correcto desarrollo de la provincia egipcia, como por ejemplo la abolición de los derechos feudales y la garantía de unos derechos para todos los ciudadanos.

A comienzos del año 1799, nos dirigimos a la provincia otomana de Siria, donde derrotamos al ejército sirio, tras una serie de batallas que lograron menoscabaron la entereza de nuestra escuadra. Pero todo no fueron buenas noticias, aquí llega lo peor de esta aventura que te estoy relatando. Nuestro ejército sucumbió ante las innumerables plagas a las que tuvimos que hacer frente. Con un contingente de 13 000 soldados quedé tras semejante óbice. Tras este penoso pasaje, nos dirigimos a la conquista de las localidades costeras de Jaffa, El Harish, Gaza y Haifa, en las que salimos vencedores, no así con optimismo debido a la numerosa cantidad de bajas que se ocasionaron tras las largas batallas y asaltos.

Ante la endeble situación de Egipto y las noticias de inestabilidad que provenían desde Francia, volvimos a estibar los barcos recién traídos desde Europa para tomar rumbo a nuestro país de origen tras casi dos años de ausencia, en julio del año 1799. No me fui sin antes dejar a cargo de la situación egipcia al magnífico general Kléber, quién no dejó de enviarme formidables noticias del estado del país los meses posteriores a mi retirada.

Me temo que debo despedirme, no sin antes pedirte que publiques las indefinidas memorias que te iré remitiendo a lo largo de mi estancia en esta isla.

Espero que estés bien y que sepas que te quiero mucho, saluda a mi mujer y dale un sincero abrazo de mí parte.

Un saludo

Napoleón Bonaparte

BIBLIOGRAFÍA

· Diccionario de sinónimos de Wordreference
· DRAE
· Wikipedia – campaña napoleónica a Egipto y siria
· Wikipedia – biografía de Napoleón


Texto 2


Querida Paulina:

Ya hace un mes que paso mis días en esta islita perdida en el océano, sin ocupación ni libertad. Mis sueños de cambiar Europa han fracasado. Pero no es el fracaso lo peor, lo que me mata es la inactividad. Para combatirla y que la Historia me recuerde, he empezado a dictar mis memorias al asistente que el gobierno inglés ha puesto a mi servicio.

Ayer mismo recordaba aquel día en el que fui nombrado Primer Cónsul, después del golpe de estado del 18 de Brumario y como fué la batalla de Marengo en Italia.

Recuerdo la batalla como si fuese ayer, siento los nervios , la fuerza, la lucha, la victoria que vivimos hace unos 15 años.

Recuerdo, eran las seis de la mañana, y los austriacos comenzaron a avanzar desde Alessandria. A media mañana , me llegaron noticias de que tres columnas austriacas iban en dirección Marengo. Pensé que solo se trataba de una maniobra para persuadirnos. Caí en la cuenta de mi gran error y llame con urgencia a Desaix para que regresara junto al ejército. A penas había reservas. Empezamos a ceder en toda la línea, pues los austriacos en mayor número, atacaban con fuerza. Sentimos que estábamos ante una gran derrota, nuestra munición fallaba y los austriacos ya empezaban a ver la batalla ganada.

Pero llegaron nuestros refuerzos junto con Desaix. Esto, desconcertó a los austriacos. Prosiguió nuestra lucha, atacábamos con fuerza. Pero la victoria fue agridulce, mi gran compañero murió. 

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Mi posición como primer cónsul fue consolidada por el resultado acertado de la batalla. Las tropas austriacas se retiraron de la mayor parte del territorio italiano.

Mi querida hermana, echo de menos aquellos tiempos. Pero aún más, a ti.

Espero y deseo que estés bien , y que mis recueros se queden contigo para siempre.

Te quiero.

Tu hermano , Napoleón.

Santa Elena, 1815.

Wikipedia- La batalla de Marengo
Blog de Historia




lunes, 19 de febrero de 2018

Las cartas de Napoleón a Paulina 4º B 2017-18

Bueno. Seguro que os costó tiempo poneros en el papel de Napoleón y realizar la actividad, porque a mi también me ha costado leerlas y corregirlas. Unos habéis adaptado textos ya escritos en internet, otros en el libro y otros los habéis elaborado completamente. Aquí os pongo varias de esas cartas sin anotar qué compañero o compañera lo ha realizado. Vais a elegir vosotros el texto que más os guste, para dotarlo con el premio del "Napoleón digital de 4º B". Los textos los coloco tal y como me los mandaron así que están sin corregir.
Enviad vuestro voto y opinión a través del comentario de la página. Os lo valoraré a todos. Saludos


Imagen relacionadaTexto 1

Hola, Paulina:

Fui encarcelado y desterrado por los británicos a la isla de Santa Elena en el Atlántico, el 15 de julio de 1815.Ya sabes que últimamente he fracasado en numerosas ocasiones: en la campaña de Egipto y Siria, a pesar de que se descubrió la piedra de Rosetta; en la batalla de Trafalgar; en la batalla de Bailén y en la de Vitoria; en la campaña de Rusia; en la batalla de Leipzig, y, por último, en Waterloo, donde ahí me rendí a los británicos, quienes me deportaron a la lejana Santa Elena. Aquí, con un pequeño grupo de seguidores, he dictado mis memorias y por supuesto, he criticado a mis aprehensores.

Creo que debes saber que estoy enfermo del estómago, con una continua pesadez y un dolor en el costado derecho, los médicos creían que era una afección hepática, pero yo ya sabía que al igual que nuestro padre era un cirro en el píloro o cáncer de estómago, pero no se lo he dicho a nadie hasta que estuve lo suficientemente seguro de que así estaba sucediendo.

Paulina, los médicos han dicho que no va a ser mucho el tiempo que aguante con vida, así que quería escribirte antes de que esto ocurriese. Escribo también para que avises a todos de mis deseos. Quiero ser enterrado a las orillas del río Sena, aunque lo más probable es que no se cumpla y quiero que en mí funeral suene el Réquiem de Mozart.

Paulina, es una despedida. Te deseo lo mejor a partir de ahora.

Napoleón.


https://es.wikipedia.org/wiki/Napoleón_Bonaparte


Texto 2

Santa Elena, 29 de septiembre de 1815

Resultado de imagen de napoleon en batalla de Waterloo

Querida paulina:

Ya hace un mes que paso mis días en esta islita perdida en el océano, sin ocupación ni libertad. Mis sueños de cambiar Europa han fracasado. Pero no es el fracaso lo peor, lo que me mata es la inactividad. Para combatirla y que la Historia me recuerde, he empezado a dictar mis memorias al asistente que el gobierno inglés ha puesto a mi servicio. Ayer mismo recordaba la gran derrota que terminó con todas mis esperanzas de volver a gobernar Francia.

Recuerdo como si fuera ayer la Batalla de Waterloo, mi última gran batalla. Después de ser derrotado en ella por el Duque de Wellington, fui desterrado a esta remota isla, la isla de Santa Elena.

En la primavera de 1814, estaba librando ya demasiadas batallas y tenía ya muchos frentes abiertos. Las fuerzas aliadas de Gran Bretaña, Prusia, los Países Bajos y Bélgica estaban haciendo todo lo posible por derrotarme y me enfrenté a un colapso en mi Imperio.

Tras abdicar de mi cargo como emperador, las fuerzas aliadas me exiliaron a la isla de Elba y restaurar la monarquía proclamando a Luis XVIII como rey de Francia. Yo, mientras tanto, recibía constantes informes de que el pueblo francés estaba descontento con el monarca.

Quería intentar volver a gobernar en Francia y el pueblo también lo quería, por eso escape de la de Elba el 1 de marzo de 1815. Cuando llegue fui apoyado por los campesinos y por la clase media; además, los soldados que fueron enviados por el rey Luis XVIII para detenerme, se unieron a mí.

El 16 de junio mis tropas derrotaron a las prusianas en Ligny. Desde allí marchamos hacía Waterloo.

En Waterloo, inesperadamente, me esperaban las tropas aliadas, con 94000 soldados. Mientras, yo solo contaba con 7400 hombres. Sin embargo, me sentía seguro ya que, confiaba en la Guardia Imperial, que llevaba 11 años sin ser derrotada.

Cuando se dio la batalla, la Guardia Imperial se colocó sobre la cima del campo. Comenzó la batalla y sucedió algo impensable, la Guardia Imperial no pudo con las tropas aliadas. Así, yo perdí todas mis esperanzas de volver al poder.

Tras la Batalla de Waterloo, intente huir tomando un barco para ir hacia América, pero fui capturado por los británicos. A pesar de suplicarles asilo en Gran Bretaña, ellos me lo negaron. Entonces me desterraron a esta isla, la isla de Santa Elena, a cientos de kilómetros de África, donde temo que nunca más volveré a pisar suelo francés.

De tu hermano, Napoleón.


Texto 3

Querida Paulina:

Resultado de imagen de Napoleon de JovenYa hace un mes que paso mis días en esta islita perdida en el océano, sin ocupación ni libertad. Mis sueños de cambiar Europa han fracasado. Pero no es el fracaso lo peor, lo que me mata es la inactividad. Para combatirla y que la Historia me recuerde, he empezado a dictar mis memorias al asistente que el gobierno inglés ha puesto a mi servicio. Ayer mismo recordaba mis días de niñez junto con nuestros siete hermanos solos con nuestra madre María Letizia Ramolino a causa de que nuestro padre Carlo Buonaparte trabajando como abogado en la corte de Luis XVI y nuestra madre nos exigía ducharnos a todos cada día. Recuerdo en la escuela cuando leía sobre los franceses con gran interés y que también leía la lectura de obras de la literatura clásica, como la Historia universal, las Vidas paralelas o la Expedición de Alejandro, obras que tuvieron una profunda influencia en mí. Además gracias a mi padre consiguimos ir junto con mi hermano José nos trasladamos a Francia continental, para estudiar en la escuela militar francesa de Brienne-le-Château a la edad de 10 años, pero antes de entrar debía aprender francés, idioma que hable con un marcado acento italiano por el resto de mi vida. Obtuve notas destacadas en Matemáticas y Geografía, y conseguí también las necesarias para aprobar las demás materias. Tras mi graduación en 1784, fui admitido en la École Royale Militaire de París. Aunque había buscado en un principio una formación naval, terminé estudiando artillería en la École Militaire. Después de mi graduación en septiembre, fui comisionado como teniente segundo de artillería. Tome mis nuevas obligaciones

Yo serví en la guarnición de Valence y de Auxonne hasta el estallido de la Revolución francesa aunque tome casi dos años de licencia en Córcega y París. Poco después de comenzar la revolución, yo se encontraba en Córcega. Apoye la facción jacobina y obtuve el rango de comandante segundo de la Guardia Nacional de Voluntarios de la isla. Después de entrar en conflicto con el líder nacionalista Pasquale Paoli, Bonaparte y nuestra familia fuimos obligados a huir a Francia, donde llegamos en junio. 

Lo que te intento explicar es que sin los esfuerzos de nuestra madre intentando ayudarnos en todo lo posible para que nuestra felicidad sea la mayor y que nuestro padre haya hecho todo lo posible para hacer nuestros sueños realidad, no habría obtenido logros que creía imposibles de alcanzar.

Quiero decir a nuestra familia que nunca la olvidaré incluso encadenado con llave donde esa llave está perdida en los profundos mares y que deseo a ti y a toda nuestra familia que lea esta carta en lagrimas de no volver nunca más, incluso solo para despedirme de vosotros y la tierra que me acogió, que tengais una vida buena.


Informacion recogida de:
Wikipedia (link): https://es.wikipedia.org/wiki/Napole%C3%B3n_Bonaparte




sábado, 17 de febrero de 2018

Las cartas de Napoleón a Paulina 4º C 2017-18

Bueno. Seguro que os costó tiempo poneros en el papel de Napoleón y realizar la actividad, porque a mi también me ha costado leerlas y corregirlas. Unos habéis adaptado textos ya escritos en internet, otros en el libro y otros los habéis elaborado completamente. Aquí os pongo varias de esas cartas sin anotar qué compañero o compañera lo ha realizado. Vais a elegir vosotros el texto que más os guste, para dotarlo con el premio del "Napoleón digital de 4º C". Los textos los coloco tal y como me los mandaron así que están sin corregir.
Enviad vuestro voto y opinión a través del comentario de la página. Os lo valoraré a todos. Saludos

Texto 1


Querida Paulina:

Ya hace un mes que paso mis días en esta islita perdida en el océano, sin ocupación ni libertad. Mis sueños de cambiar Europa han fracasado. Pero no es el fracaso lo peor, lo que me mata es la inactividad. Para combatirla y que la Historia me recuerde, he empezado a dictar mis memorias al asistente que el gobierno inglés ha puesto a mi servicio. Ayer mismo recordaba la gran batalla de Rívolí,fue simplemente espectacular la victoria en esa batalla contra los austriacos.

Resultado de imagen de napoleon batalla de Rivoli

Recuerdo aquel 14 de Enero de un 1797 como si fuera ayer mismo. Los austriacos se encontraba como la única fuerza en Rivolí pero no contaban conmigo y con el ejercito francés que ya nos estábamos organizando y formando nuestro fuerte. Mi idea recuerdo que era impedir que el ejercito se uniera,por eso, nuestra posición fue central dejando así el ejercito austriaco en dos extremos. Era una situación un tanto tensa por que teníamos a las espaldas dos columnas mas o menos a 8000 y al frente tres columnas sumando casi un total de 12000 austriacos deseosos de vernos morir y salir ellos victoriosos de aquella batalla que desde luego iba a ser recordada.

Me acuerdo que lo primero que hice para que mi ejercito no se derrumbase fue animar a mis soldados uno a uno por que de una cosa no había duda,eramos considerablemente menos, 19000 frente a 28000.

Y por fin el 14 de Enero de 1797 a las 9 de la mañana se inicio la batalla. El frente central era defendido por la artillería,el lado derecho fue bombardeado por los austriacos y el izquierdo simplemente reducido a pura ceniza (por donde comenzaron las filtraciones austriacas).Por suerte para nosotros llego Massena con 6000 hombres para poder resistir. Mientras tanto en la Retaguardia 8000 soldados contrarios intentaros subir una colina para llegar hasta parte de nuestro ejercito francés pero defendimos esa colina con 1000 infantes y una pequeña artillería para impedir la toma austriaca. Tristemente estos infantes fueron derrotas para esa misma tarde y tuve que mandar un mayor numero y mas artillería. Debo admitir que en ese momento nos desmotivamos un poco,pero cogí el toro por los cuernos,grite -¡¡¡SON NUESTROS!!! y envié 200 dragones o caballerías pesadas contra el frente que atacaba al ejercito central y en media hora la columna de Lusignon cayó. En ese momento los otros dos generales de las lineas restantes hicieron un ofensa parecida con las caballerías y quedamos victoriosos.

Que recuerdos Paulina,que pena que me encuentro aquí en Santa Elena y no te lo pueda contar en persona y tenga que ser por medio de este asistente y esta carta.

Siempre en mi corazón Paulina Bonaparte,de tu querido hermano Napoleón Bonaparte.

FUENTES DE INFORMACIÓN: efemerides2.0.com,wikipedia,elpensante.com




Resultado de imagen de napoleon Josefina
Texto 2


3 de febrero de 1815

Querida Paulina:

Ya hace un mes que paso mis días en esta islita perdida en el océano, sin ocupación ni libertad. Mis sueños de cambiar Europa han fracasado. Pero no es el fracaso lo peor, lo que me mata es la inactividad. Para combatirla y que la Historia me recuerde, he empezado a dictar mis memorias al asistente que el gobierno inglés ha puesto a mi servicio. Ayer mismo recordaba cuando conocí a mi amada, Josefina. Su verdadero nombre era Rose, la conocí en el 1795. En esos tiempos, yo apenas era un general veinteañero y desharrapado, serio, solitario y con una dudosa carrera militar en el horizonte. Recuerdo nuestro primer encuentro, en aquel salón encopetado de alta sociedad parisina, me enamore locamente y le enviaba cartas constantemente. Una vez casados, llego 1804, el año en el que me nombraron emperador y Josefina empezó a cambiar.

Yo tuve mi primer hijo con una de mis amantes, Louise Éléonore Denuelle de La Plaigne. Poco a poco se iba deteriorando mi relación con Josefina. En 1807, tras la conquista de Polonia, me enamore de una polaca, Maria Walewska. También tuve un hijo con ella, Alexandre. Fuimos amantes cuatro años mas hasta mi exilio en la isla de Elba. Despues, yo le recrimine a Josefina su tristeza y ella tomo la decisión de proveerme de amantes.

Al final llegamos los dos a un acuerdo y nos divorciamos. El divorcio tuvo lugar el 14 de diciembre de 1809. A pesar de que me casase con otra mujer, la emperatriz seguiría siendo Josefina. Cuatro días antes de la muerte de Josefina, le escribí una carta de despedida, el 16 de abril de 1814.

Este ha sido uno de los sucesos que recuerdo, esto me distrae y no me hace pensar en el sitio en el que estoy metido. Saludos.

Napoleón Bonaparte

Fuentes: http://www.elcultural.com/noticias/letras/Napoleon-y-Josefina-la-pasion-temible-de-un-matrimonio-imperial/6264



Texto 3

Querida Paulina

Ya hace un mes que paso mis días en esta islita perdida en el océano, sin ocupación ni libertad. Mis sueños de cambiar Europa han fracasado. Pero no es el fracaso lo peor, lo que me mata es la inactividad. Para combatirla y que la Historia me recuerde, he empezado a dictar mis memorias al asistente que el gobierno inglés ha puesto a mi servicio. Ayer mismo recordaba la derrota que sufrí a manos del ejército ruso en el año 1812.

En aquel momento prácticamente toda la Europa continental se encontraba bajo mi mando, había vencido a casi todas las potencias del continente y ninguna de ellas se atrevía a levantarse contra mí, recientemente habíamos ganado la guerra contra Austria, en la cual nos apoderábamos de una zona estratégica de cara a la conquista de Rusia. Así que en junio de ese mismo año, un ejército formado por 685000 soldados y yo nos dirigimos al rio Niemen y tomamos el camino a Moscú. Al principio de la guerra los rusos contaban con unos 400000 hombres bajo el mando del Zar Alejandro I, pero Rusia se preocupó por aumentar sus ejércitos hasta llegar a la cifra de 900000 hombres.

El 23 de junio ordené a mi ejército adentrarse en la Polonia rusa, tras no haber recibido una contestación a una ofrenda de paz que envié a San Petesburgo. En un principio contamos con poca resistencia por lo que avanzamos con rapidez por el territorio enemigo, poco a poco íbamos avanzando en el territorio enemigo hasta que en 7 de septiembre libramos una batalla con numerosas bajas por parte de ambos ejércitos, pero la victoria fue nuestra. Así que nos dirigimos a Moscú con un camino limpio de enemigos.

Finalmente entré en Moscú, una ciudad abandonada, fantasmal diría yo, no había ni un solo habitante, no pudimos abastecernos con ningún tipo de suministro dado que todo estaba incendiado, así que no pudimos abrigarnos allí.

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Los rusos ingeniaron una maniobra que nos obligó a abandonar Moscú, esta ciudad de todas formas nos resultaba inútil, dado que no podíamos mantener a unos 100000 soldados en unas ruinas dada la cercanía del invierno. Los rusos consiguieron urdir un plan para mantenernos en la carretera de Smolensk, la cual habíamos tomado para llegar aquí. Kutúzov, un general ruso empleó tácticas propias de la guerrilla para atacar a nuestros grupos de tropas más aislados o a aquellos que se habían quedado descolgados. Durante nuestro retroceso muchos soldados desertaron o incluso cambiaron de bando, cediendo al ejército ruso la ventaja de conocer nuestra situación.

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Ante la llegada del invierno las praderas rusas no contaban con pastos para los caballos así que estos murieron y debimos alimentarnos de ellos para sobrevivir, aun así muchos hombres murieron de frío, hambre o enfermedades que fueron contrayendo. En aquel momento Kutúzov decidió atacarnos a campo abierto y fuimos brutalmente masacrados, durante las siguientes semanas no cesamos de perder hombres y el 14 de diciembre de 1812 fuimos expulsados de territorio ruso con tal solo 58000 hombres en nuestras filas. En total perdimos 300000 franceses y 2000 caballos además de los soldados de otras potencias que yo controlaba.

Definitivamente esta guerra fue una tremenda derrota dada mi ambición por controlar Europa entera.

Atentamente, Napoleón I Bonaparte

Fuentes empleadas:

https://es.wikipedia.org/wiki/Invasi%C3%B3n_napole%C3%B3nica_de_Rusia

Las cartas de Napoleón a Paulina 4º A 2017-18

Bueno. Seguro que os costó tiempo poneros en el papel de Napoleón y realizar la actividad, porque a mi también me ha costado leerlas y corregirlas. Unos habéis adaptado textos ya escritos en internet, otros en el libro y otros los habéis elaborado completamente. Aquí os pongo varias de esas cartas sin anotar qué compañero o compañera lo ha realizado. Vais a elegir vosotros el texto que más os guste, para dotarlo con el premio del "Napoleón digital de 4º A". Los textos los coloco tal y como me los mandaron así que están sin corregir.
Enviad vuestro voto y opinión a través del comentario de la página. Os lo valoraré a todos. Saludos

Texto 1


Querida Paulina:



Ya hace un mes que paso mis días en esta isla perdida en el océano, sin ocupación ni libertad. Mis sueños de cambiar Europa han fracasado. Pero no es el fracaso lo peor, lo que me mata es la inactividad. Para combatirla y que la Historia me recuerde, he empezado a dictar mis memorias al asistente que el gobierno inglés ha puesto a mi servicio. Ayer mismo recordaba cuando conocí a Josefina por casualidad, ya que me la presentaron y yo hasta entonces no me había fijado en ella, recuerdo que aún era soldado y ella acababa de enviudar. Decidimos casarnos y todo era perfecto, teníamos varias cosas en común los dos éramos isleños, teníamos un pasado familiar similar (habíamos estado casados, teníamos varios hijos...) Solo había una cosa que fallaba, el amor, ya que descubrí que Josefina escribió a un amigo suyo que no estaba enamorada de mi… Ya teníamos fecha para la boda (9/3/1796) y aunque todos le decían que no se casase conmigo porque además de que no estaba enamorada yo no tenía dinero, y ese matrimonio no tenía futuro, ella como siempre no hizo caso; pero me di cuenta tarde de que mi boda fue un gran error ya que nunca mostró cariño ni afecto hacia mí, y yo sin embargo lo creí mientras duró; ahora, al tener tanto tiempo en esta isla, veo que solo lo hizo para lavar su imagen (ya que a su marido lo mataron en la guillotina) y sacar adelante a sus dos hijos (Eugenio y Hortensia).

Recuerdo perfectamente que yo, aun enamorado, fui a Italia dos días después de mi matrimonio para liderar el ejército Francés; yo no quería ir pero no podía renunciar a mi trabajo, el caso es que durante este periodo de tiempo le escribí muchas cartas de amor. Al regresar aún recuerdo ese trágico dolor que sentí al enterarme que me había sido infiel… Una vez más te doy las gracias, hermana, por apoyarme como lo hiciste.

Después de esta desagradable noticia la dejé, expulsándola de la casa; recuerdo lo duros que fueron esos días separados en los que descubrí el desamor en el que había vivido tantos años…

Al cabo de un tiempo se dio cuenta de su error, recuerdo que tú me decías que no volviera a aceptarla en casa, pero lo hice; entonces esta historia cambió por completo, yo ya no estaba enamorado y ella si… Por eso le fui infiel, pero ella ya lo sabía y la bverdad que después de pensarlo tanto , en este lugar en el cual me mata el aburrimiento, no encuentro aún explicación lógica, por la cual seguíamos juntos, ella decía que no quería romper el matrimonio…

Cuando me coroné emperador en el 1804 conocí a Pauline Bellisie Foures, con quien empecé una relación; recuerdo que tú, querida hermana, me decías que Josefina se lo había buscado ya que me había roto el corazón. Después me separaré definitivamente de Josefina y fui desterrado a la isla Elba, ella fue a vivir al Castillo de Malmaison donde murió el 29/5/1814. Me enteré mientras estaba en la isla y a pesara de todo sentí lástima por ella.

Gracias por recibir mis cartas con tanto cariño y por contestarme tan rápido porque aquí en esta islita no tengo mucho que hacer, más que recordar aquellos momentos de mi vida que más me han marcado y compartirlos contigo.


Un saludo, Napoleón

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https://culturacolectiva.com/letras/las-cartas-de-amor-y-obsesion-de-napoleon-a-josefina/

http://de10.com.mx/top-10/2017/05/29/napoleon-y-josefina-una-historia-de-infidelidades-y-amor

http://www.masmasculino.com/revista-masculina/NAPOLEON-JOSEFINA.html

Texto 2


Querida Paulina:

Ya hace un mes que paso mis días en esta islita perdida en el océano, sin ocupación ni libertad. Mis sueños de cambiar Europa han fracasado. Pero no es el fracaso lo peor, lo que me mata es la inactividad. Para combatirla y que la Historia me recuerde, he empezado a dictar mis memorias al asistente que el gobierno inglés ha puesto a mi servicio. Ayer mismo recordaba la tarea que me mandó el Directorio con la misión de conquistar Egipto, era la segunda misión que me mandaban, después de la victoria que tuvimos contra las tropas austriacas. Egipto es país donde hacía un calor de perros! donde la expedición fue muy complicada por el calor y por la sed ya ni te cuento, pero bueno al menos con esto aprendí unas cuantas cosas que me sirvieron de mucho. Por ejemplo en la batalla de las pirámides, donde los mamelucos nos cerraron el paso, estaban muy bien posicionados y su caballería era mucho mayor que la nuestra, pero menos mal que acerté con las posiciones de mis tropas, eso sí tuve mucha suerte de que los mamelucos usaran armas más primitivas, que si no seríamos derrotados, no sé si fácilmente pero no creo que hubiéramos tenido oportunidad alguna. Aunque usaban armas peores se veía que los manejaban muy bien y eran magníficos jinetes, yo creo que de los mejores que he visto, pero finalmente conseguimos la victoria y muchos tuvieron que huir, así pudimos conseguir El Cairo y el bajo Egipto y para descansar nos instalamos en el palacio de Muhamad Bey, la verdad es que fue bastante cómoda.

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Por desgracia no pude completar la expedición por la gran derrota que tuvimos en la batalla del Nilo, que nos sorprendieron Nelson y sus tropas con navíos muy bien posicionados y así sobrepasaron nuestra línea para poder atacarnos, y nosotros no pudimos reaccionar por el viento que venía del norte, qué horror! me acuerdo que estuve muy desesperado. Por suerte, al ser derrotados por las tropas británicas, yo pude escapar con algunas de mis tropas en dos buques de línea y dos fragatas. Hasta allí no pude hacer nada más, fracasamos en la campaña de Siria, donde el Imperio Otomano hizo un pacto con los británicos! y si a eso le sumas la rabia que tenían los egipcios pues no se qué podíamos hacer. Cuando nos capturaron Abukir, ya dije que no teníamos nada que hacer así que decidí volver a Francia dejando el ejército a cargo a Kléber, donde el pobre no aguantó mucho y al final perdimos todo Egipto, pero pese a esto Kléber fue y será un gran general. Gracias a esta misión que me mandaron y la primera me dí cuenta de que tenía un gran talento como jefe militar y por eso pude llevar a Francia tal lejos. Pero hoy esto llega a su fin, estoy aquí, solo, sin nadie y no creo que pueda aguantar mucho más, así que te doy las gracias por haberme apoyado siempre y que te vaya bien hermana, espero que seas muy feliz.

Carta escrita por Napoleón Bonaparte.

PÁGINAS UTILIZADAS PARA LA CARTA:

https://www.biografiasyvidas.com/monografia/napoleon/batallas.htm

https://es.wikipedia.org/wiki/Campa%C3%B1a_napole%C3%B3nica_en_Egipto_y_Siria


Texto 3

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Querida Paulina:



Ya hace un mes que paso mis días en esta islita perdida en el océano, sin ocupación ni libertad. Mis sueños de cambiar Europa han fracasado. Pero no es el fracaso lo peor, lo que me mata es la inactividad. Para combatirla y que la Historia me recuerde, he empezado a dictar mis memorias al asistente que el gobierno inglés ha puesto a mi servicio. Ayer mismo recordaba mi gran y decepcionante derrota en la batalla de Leipzig halla por el 1813.

Aún recuerdo con rabia mi llegada a la isla italiana de Elba, entregada de parte de las potencias vencedoras hacía mi persona, tras la derrota. En mis pensamientos al llegar a la isla solo encontraba tristeza y remordimiento, al ver que había dejado atrás una de las mayores potencias mundiales como era Francia, y lo único que había conseguido era una pequeña isla italiana como es Elba. Como tu bien sabes, en esa batalla utilicé mis mejores estrategias pero no fueron suficientes.

El tiempo pasado en esa isla, fue mucho más agraciado gracias a las numerosas visitas de madre, y los numerosos cuidados que me ofrecía. También gracias a alguna visita de María Walewska. Recuerdo también el Tratado de Fontainebleau, donde se señalaba que yo, todos mis sucesores, descendientes y familiares renunciábamos a todo derecho de soberanía y dominación tanto sobre el Imperio francés y el reino de Italia como de cualquier otro país, si bien, mi esposa y yo conservaríamos nuestros títulos. Pese esta serie de acontecimientos, considerados más bien humillaciones, dado que yo he llegado a estar gobernando en lo más alto y pese a mis cuarenta y cinco años de edad, me sentía con fuerzas de volver a gobernar y capaz de hacer frente a Europa. Tú siempre has sabido que soy un hombre fuerte e incansable capaz de lograr lo que me propongo.

Tal como yo había previsto, la contracción del antiguo gran Imperio a solo el reino de la vieja Francia provocó un malestar añadido a los numerosos errores cometidos por los borbones, me dieron afortunadamente la oportunidad de volver a mi querida Francia. El 26 de febrero de 1815, aprovechando un descuido de la guardia francesa y británica, conseguí embarcar junto a 600 de mis hombres dirección a Francia. Desembarcamos el 1 de marzo, y poco a poco mi pequeña tropa fue creciendo hasta lograr un ejército. El 14 de marzo junto a 6.000 hombres, se unió a mí el mariscal francés Ney. Cinco días más tarde conseguí entrar en la capital, de donde Luis XVIII acababa de huir apresuradamente.

Me hice con el poder de París, mi retorno solo duro cien días, en junio de 1815 fui por segunda vez derrotado, esta vez en la batalla de Waterloo, mi última batalla hasta la fecha, y con cierta tristeza me temo que la última. Fui derrotado por los vigilantes Estados Europeos, ya que mi estrategia había vuelto a fracasar. Tanto tiempo en aquella isla, me había vuelto más pesimista y se notó a la hora de luchar. Nuevamente debía abdicar, me entregué a los Ingleses, ya que no me quedaba otra elección, me deportaron de nuevo a una isla, pero esta vez era diferente, no iba a gobernar, era un preso en una pequeña isla con todos mis sueños de prosperación arruinados y más débil que antes.

Me temo que tengo que despedirme Paulina, desde esta pequeña isla africana llamada Santa Elena, lo único que puedo hacer es recordar, mis momentos de gloria y los no tan gloriosos. No pretendo entristecerte con mis palabras, sigo teniendo la esperanza de salir algún día de esta endiablada isla en la que estoy preso y tener un último reencuentro. Espero que todo esté en orden por allí, y me alegraría recibir una respuesta tuya, contándome cómo estás y que está ocurriendo ahora en Europa

Recuerdos.

Napoleón Bonaparte 





Texto 4

Querida Paulina:

Ya hace un mes que paso mis días en esta islita perdida en el océano, sin ocupación ni libertad.

Mis sueños de cambiar Europa han fracasado. Pero no es el fracaso lo peor, lo que me mata es lo que quedará en la historia, que se hablará de mí, que será de mi nombre. ¿Cómo me recordarán? ¿Cómo aquel hombre que intentó hacer un cambio positivo o será la memoria de algún tirano? Pero bueno, nada más puedo hacer este hombre entre rejas.

Dejando atrás las duras batallas que he peleado sin duda la mayor guerra que he tenido es aquella que muchos hombres pelean, aquella a la que llaman amor. ¡Oh el amor! ¿Qué es eso? ¿Acaso existe? ¿Acaso no es una ilusión? ¿Un pacto entre dos personas o incluso más? ¡Ay de mí, que si existiera tal y como lo pintan en los cuentos de hadas haría lo posible por alcanzarlo! Más creo que tal amor carece de existencia pues la realidad es muy distinta. Ayer mimo recordaba y no dormí por recapacitar en mi propia realidad.

Yo sabía que perdería esta batalla, desde el principio empecé perdiendo con un conocimiento ciego que me negaba a ver más allá. Me advertisteis y a pesar de vuestras suplicas como en todos los demás aspectos me deje llevar por la ambición de poseer aquello que siempre supe que nunca fue mío, ni de nadie. ¡Oh! ¡Cuán cruel guerra me hubiese ahorrado si hubiese prestado atención a vuestras advertencias! ¡Ay de mí si tan solo te hubiese escuchado amada hermana!

Todavía recuerdo como empezó todo, con una simple búsqueda de aquella mujer que fuera digna y me otorgara en la sociedad un peso importante, alzándome muy alto. Aun estando prometida deje a Desirée por aquella ciudadana viuda, cualquiera a los ojos de los demás pero a mis ojos una hermosa criatura de tez blanca y sin aparentar sus 32 años, lucia mejor que cualquier joven cuyos adornos eran su carisma y determinación, o por lo menos eso deje que me dijeran hasta creérmelo. Pues a pesar de su belleza yo no prestaba atención hermana y tú lo sabes. Fueron mis oídos malditos que prestaron atención a voces ajenas que hablaban de una mujer digna con principios, aunque a mí lo que me hizo decantarme realmente fueron sus relaciones con el gobierno.

Bien recordare aquel 8 de germinal de 1796, cuando los planetas se alinearon y me concedieron en matrimonio a aquella frívola mujer, pues he aquí amada hermana, te juro, que después de casados ella hizo conmigo lo que con muchos hombres y caí perdidamente enamorado, y así se desencadenó aquel fuego que yo mismo avivaba cada día, carta tras carta incluso sabiendo que ella no era mía en mi ausencia.

Tal era mi amor a ella que yo mismo pedía disculpas cuando me acusaba de no amarla más. ¡Oh iluso de mí! Pidiendo yo mil de sus besos aunque estos me quemaran. Se convirtió en mi preocupación constante cada vez que me separaba de ella me llevaba conmigo un penoso sentimiento, mas, aun yo sin previo sentimiento alguno por nadie, conocí, por primera vez, ese sentimiento de amargura del que hablaban cuentos fantasiosos que nos contaban cuando éramos pequeños. ¡Ay de aquellos que infravaloran a las mujeres! Pues ya te digo yo, que esta mujer me derroto sin espada, sin arma alguna a excepción de sus propias manos.

¡Vil mujer! ¿Qué te costaba declarar tus verdaderas intenciones? Era un juego contante con mis reales sentimientos dejando por los suelos mi dignidad y otorgándome una vergüenza sin fin que yo mismo llevaba con gracia a cada guerra.

¡Ay cómo la amaba, cómo la adoraba! De manera absoluta te aseguro, con un espíritu arrebatado, del mismo hijo del Romanticismo mas exaltado.

Pero que calvario era aquel que yo me negaba a ver, tormentas llenas de infidelidades y engaños, de enfados y reconciliaciones y yo como un adolescente a punto de caer muerto de amor. Y sé que era tonto de mi parte, pero era para mí más valioso el amar que el ser amado, hasta que dejo de ser así.

Pero abrí los ojos, y benditos del ser divino que me los abrió y encontré un sentimiento más grande que el amor que yo le tenía, el odio.

Así es que retomé las riendas del juego, con no más motivación que la venganza. Y cuántas más conquistas yo tenía, más me alejaba de ella pues mi ambición ya no recaía más en ella, sino solo en el poder de cambiar nuestra Europa. Y fue como cambiamos papeles. Ahora era ella, la que se convirtió en una esposa llorosa y suplicante, no porque me amaba, pero a mí me bastaba.

Sé que me deje llevar, y estuvo mal, como en todos los aspectos de mi vida. Hermana yo no era así. Pero la vergüenza que yo llevaba y todo lo que había aguantado por ella me superó. Y aprendí todo de mi bellísima dama. Olvidé los valores que tenía un marido por no haber tenido mujer. Pero, ¿qué más podía yo hacer? Si en mi vida personal no llevaba las riendas, ¿qué podría hacer yo con Europa? Mas no podría hacer otra cosa que esconder el ser psicópata que me convertí tras la ideología democrática y burguesa.

Y aunque hubo mujeres después y con ella. Josefina a pesar de su frialdad y deslealtad siempre fue como una especie de amuleto para mí. Nunca más me mostré de otra manera con ella, a partir de ahí fui implacable y nunca me retracté de mis actos.

Como te digo hermana, este sufrimiento desencadenado por ambos lados; por conocidos suyos y míos, hizo que el día de hoy en mis últimos días incluso después de su muerte yo no la haya olvidado y jamás podré olvidarla, tal y como le dije a ella el día de su muerte en mi última carta a aquella peculiar mujer.

Mas hoy sé que en estos tiempos, el amor es un placer que ni reyes puede comprar. Sólo pequeños afortunados pueden poseer tal preciado tesoro durante esta vida. Mi realidad y la de mi Josefina era más bien supervivencia

Hermana mía, sé que esperabas que, probablemente en mi última carta, te dejara con mis últimos deseos o pensamientos sobre nuestra familia o sobre Europa, pero en mi cabeza ya solo vagan pensamientos sobre aquella mujer que un día amé y que otro día maltraté.

Solo puedo resignarme ante lo que me espera, como ella hizo.

Me despido mi hermosa Paulina, pidiéndote, aunque muy poco merecido, un favor. Que me recuerdes. Que me recuerdes por aquel hombre que un día fui, con buenas intenciones, un hombre digno, no por mi corrupto yo, pues cometí un error y no supe parar.

Adiós hermana, te deseo lo mejor y aún más.

Tu hermano.

Napoleón I Bonaparte


Información sacada de:

http://www.elcultural.com/noticias/letras/Napoleon-y-Josefina-Cartas-en-el-amor-y-en-la-guerra/6256

http://www.elcultural.com/noticias/letras/Napoleon-y-Josefina-la-pasion-temible-de-un-matrimonio-imperial/6264

https://es.wikipedia.org/wiki/Napole%C3%B3n_Bonaparte

https://es.wikipedia.org/wiki/Josefina_de_Beauharnais